
En la esquina de las calles Musso Valiente y Lope Gisbert se alza el ejemplo más significativo de arquitectura civil barroca del sureste español del siglo XVII. Un arquetipo único e irrepetible en toda la Región de Murcia. Su magnífica portada, a modo de retablo, merece un lugar de honor dentro de los cánones de la arquitectura civil española. Su entrada principal data de 1694, considerado en Lorca como barroco inicial.
El Palacio de Guevara o Casa de las Columnas, como popularmente se le denomina, debe su nombre a su primer propietario, precisamente, quien lo mandó construir, Juan de Guevara García de Alcaraz. Pertenecía a una de las familias de mayor abolengo dentro de la hidalguía lorquina. La entidad arquitectónico-artística del edificio se explica por la mentalidad de aquellos años, condicionada por el ambiente social de la época.Don Juan de Guevara parecía, por tanto, predestinado por su genealogía y posición social y económica a levantarse una casa palacio de estas características. Sus padres fueron Don Gómez García de Guevara y Doña Isabel García de Alcaraz. Había heredado los títulos de nobleza e hidalguía que poseía su padre. Así, Don Juan de Guevara se convirtió, casi desde su nacimiento, en uno de los más ricos y poderosos de la oligarquía lorquina del siglo XVII.
NOBLEZA HEREDADA
Vinculado a rancias familiasSu nobleza familiar, de cuna, se había vinculado también a las más rancias familias de Lorca, formándose un árbol de nobleza heredada. Las hermanas de su padre, Doña Beatriz de Guevara se desposó con Don Antonio Pérez de Meca Ponce de León y Doña Catalina fue esposa del Almirante Don Antonio de Aguilar. Emparentados, igualmente, también lo estaban con las familias de Don Juan de Alburquerque Leonés y Guevara, Don Antonio García de Alcaraz y Mula y Don Juan de Guevara Ponce de León y Leyva.Los hermanos de Don Juan de Guevara, Don Diego, Don Gómez Francisco, Don Pedro Martín, Doña María de los Ángeles y Doña Beatriz, también se distinguieron en la sociedad lorquina del momento por ostentar cargos y prebendas, como correspondía a estas élites de poder. Don Diego, pertenecía al consejo de Su Majestad en Madrid. La muerte del padre de Don Juan de Guevara acontece cuando éste y sus hermanos eran menores de edad, por lo que deja como tutriz y curadora de los bienes de su hijo a su esposa y como albacea testamentario al presbítero licenciado Don Alonso de Molina Mingo Juan, que después sería canónigo fabriquero de la Colegial de San Patricio de Lorca en los años en que se empezó a levantar la fachada principal a finales del XVII.
MATRIMONIO CON SU PRIMA
Doña Isabel Pérez de MecaEn 1679 Don Juan se casó con su prima hermana Doña Isabel Pérez de Meca. Doña Isabel aportó al matrimonio una dote de 5.000 ducados. Sin embargo, no pudo hacer uso del total de esa cantidad en compensación por los años que los recién casados habían permanecido en casa del padre mientras Don Juan construía su propia casa, el Palacio de Guevara. Se cree que su permanencia en casa de su suegro fue de en torno a 26 años.La demora en el traslado a la nueva vivienda también podría estar justificada por la participación de Don Juan de Guevara en la guerra de Sucesión a favor de Felipe V, ya que pertenecía a la Orden de Santiago. La casa ya estaba levantada y terminada en 1694, pero podrían faltar detalles de su interior, ya que hay una referencia en la puerta de madera de acceso al patio que sitúa su finalización en 1705.
ESCLAVISTA Y CRIADOR DE YEGUAS
También poseía latifundios
Su actividad comercial eran las realizables sólo por las capas sociales privilegiadas, nobles o de la alta burguesía, y que consistían en la compra de esclavos. Poseía latifundios, a los que posiblemente proveyese de mano de obra para subsanar la normal explotación de aquellos. Se dedicó también a la cría de yeguas y a la compra y venta de tierras hasta el final de su vida.En documentos sobre la actividad profesional de Don Juan se hace referencia a la compra de un esclavo negro en septiembre de 1679. En octubre de ese mismo año compra otro, un niño de nueve años por el que paga 60 reales y en 1680 a un muchacho moro de veinte años por el que paga 2.000 reales. Igualmente, aparecen referencias de trueques de esclavos con otras familias de la burguesía lorquina. En el inventario de los bienes de Don Juan de Guevara aparecen algunos de estos esclavos, como uno llamado Juan, herrado en la cara y otro atezado. Ambos, podrían ser los que aparecen representados en el cuadro ecuestre de Don Juan que decora la escalera de subida al Palacio. El primero pudo ser el autor de un robo al suegro de Don Juan durante el tiempo que permaneció en su casa. El padre de su esposa le exigió 300 reales que le habría hurtado de su casa el reo francés.
NO TUVO HIJOS VARONES
Desavenencias con su mujer
Don Juan y Doña Isabel no tuvieron hijos varones, solamente dos hijas, Doña Beatriz y Doña Juana Bautista. La primogénita murió célibe en el año 1709.
Fuente: La Verdad de Murcia
Fuente: La Verdad de Murcia
Fecha: 25/02/2007
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