Un Zurbarán, un belén napolitano y la Virgen Niña del escultor, las novedades Entre las más de trescientas obras de arte que componen la exposición 'Francisco Salzillo (1707-1783). Testigo de un siglo', se expondrá el cuadro de San Marcos de Zurbarán y un pesebre napolitano "que facilitará al visitante la comparación de la obra del murciano con sus contemporáneos", como señaló ayer el catedrático de Historia del Arte y comisario de la exposición, Cristóbal Belda. Además, según señaló el experto en arte, "una de las máximas novedades que se podrá ver en la exposición es la Virgen Niña del escultor murciano completamente restaurada". En total, la muestra 'Francisco Salzillo (1707-1783). Testigo de un siglo', que se celebrará de marzo a julio de 2007, traerá a Murcia más de 300 obras de incalculable valor llegadas de España, Portugal, Italia, Alemania y Austria. Así, se podrán encontrar pinturas, esculturas, platería, mobiliario, bocetos, tejidos, objetos de culto, libros, documentos y grabados que acercarán al espectador a la vida que rodeó al escultor murciano y su obra. La visita se repartirá en tres sedes distintas. Comenzará en el Museo Salzillo, continuará en la iglesia de Nuestro Padre Jesús y acabará en la iglesia parroquial de San Andrés, donde se instalará el 'Belén' de Salzillo. Entre las obras curiosas, que acogerá 'Francisco Salzillo (1.707- 1783). Testigo de un siglo', se podrá contemplar el único dibujo que existe firmado por Salzillo y que representa a la Virgen del Patrocinio diseñada por el artista en 1.737 para una custodia de plata. Además de esta selección de la obra de Salzillo, se mostrarán obras de Juan Carreño de Miranda ('Carlos III'), Paolo de Matteis ('Alegoría de las Paces de Utrech' y 'Rastadt con autorretrato'), Luis Meléndez ('Felipe V', 'María Luisa Gabriela de Saboya' e 'Isabel de Farnesio'), Molinaretto, Pedro Duque Cornejo ('San Fulgencio'), Durero ('Della simetria dei corpi humani') o Nicolás de Bussy, entre otros. Esta será la tercera gran exposición dedicada al escultor murciano después de las realizadas en 1983 y 1999 en Murcia.
Fuente: Diario "La Opinión"
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Con la ambiciosa intención de mostrar en toda su amplitud y profundidad el periodo comprendido entre 1700 -fecha de la muerte de Carlos II- y 1788 -año en que murió Carlos III-, la importancia de la transformación social y cultural en la obra de Salzillo y la influencia de su trabajo en el renacimiento de un nuevo siglo de oro, ayer se presentaron de manera más pormenorizada las características y contenidos de Salzillo (1707-1783). Testigo de un siglo, magna exposición y acto estrella del Tricentenario de Salzillo, que plagará la ciudad de Murcia de todo tipo de actos culturales en 2007 para recordar, conocer y difundir la imagen de uno de los más destacados escultores del siglo XVIII en España.UN RECORRIDO CONTINUOArquitectura y arteDividida en tres secciones, la exposición se plantea como un recorrido continuo, no lineal, al que el público accederá desde la entrada del Museo Salzillo, enfrentándose al retrato que Juan Carreño de Miranda hizo de Carlos II, y del que se saldrá por la actual puerta de la Iglesia de San Andrés. 1.800 metros cuadrados de exposición, en diferentes plantas pero con total accesibilidad para personas minusválidas, en los que se mostrarán más de un centenar de piezas de Salzillo y piezas de artistas clásicos y de contemporáneos del escultor, entre los que se encuentran obras de Bernini, Zurbarán, Juan Carreño de Miranda, Paolo de Matteis, Luis Meléndez, Moliaretto, Pedro Duque Cornejo, Durero, Luisa Roldán, Luis Salvador Carmona, Nicolás de Bussy o José Risueño. A estas obras se sumarán planos, documentos históricos nunca expuestos, joyas, bocetos de obras, platería, mobiliario, tejidos, objetos de culto, grabados y libros venidos desde museos, archivos, instituciones, monasterios, conventos, catedrales, parroquias y colecciones particulares de toda España, Portugal, Alemania, Italia y Austria.Será «un recorrido continuo pero no lineal en el que la arquitectura juega un papel fundamental», explicó Cristóbal Belda, catedrático de Historia del Arte y comisario de la muestra, que puso de relieve el contraste arquitectónico de cada uno de los espacios: el estilo moderno del remodelado Museo Salzillo, la condición de teatro barroco de la Iglesia de Jesús, «donde se expondrán los pasos del Viernes Santos tal cual están ahora» y la renovada Iglesia de San Andrés.EL ESCULTOR Y SU CIUDADExposición e itinerario urbanoNo estarán todas las obras de Salzillo, sino «una selección muy exhaustiva porque hay espacios en la ciudad, como las iglesias de San Miguel, Santa Clara, San Pedro o San Nicolás, con la suficiente entidad y con un carácter original para que se mantengan tal cual y sean sugeridos a los visitantes como recorridos complementarios para comprender y explicar la unión entre Salzillo y Murcia y conjugar la exposición y la ciudad», aclaró Belda.Lo que sí se expondrá en su totalidad es el Belén de Salzillo, sus 556 piezas y «el mejor escaparate de la sociedad española y de la manera del escultor de ver y entender a sus contemporáneos», apunta Belda, que podrá contrastarse con un Presepe Napolitano del siglo XVIII, «una obra excepcional de una colección privada para establecer una comparación».La exposición brindará la posibilidad de vincular a Francisco Salzillo y su obra al escenario que la hizo posible, la ciudad y el Reino de Murcia, e integrarlo entre los avances y las conquistas del siglo XVIII, del cual él mismo fue uno de sus máximos forjadores.CREADOR DE UN TIEMPOHistoria esculpidaDe las tres secciones en las que se dividirá la exposición, la primera, De castillos y leones ceñida, estará dedicada a contar al visitante cómo era el tiempo en el que vivió el imaginero. Una sección por la que «desfilarán todos los acontecimientos históricos: desde la guerra de sucesión tras la muerte de Carlos II, una guerra civil con implicaciones internacionales hasta la muerte de Carlos III (1788). En todas estas etapas históricas se intercalarán esculturas de Salzillo para explicar su significado al hilo de las inquietudes de quienes las encargaban», ilustra Cristóbal Belda. La segunda sección, La sabia imitadora de los dioses, se dedicará a dar a conocer al personaje, sus claves artísticas y técnicas. Esta segunda etapa de la exposición desvelará «el camino del aprendiz para lograr el consuelo de una eterna memoria, la fama» y pondrá de manifiesto que «el ambiente de formación de Salzillo fue mucho más amplio de lo que se había pensado y que tuvo una enorme inquietud por el estudio de la escultura clásica». Una información que llegará a través de libros, tratados y documentos de la época, así como bocetos del artista, y que pondrá de relieve la transformación de su obra de la tradición barroca -«un gran capítulo que se cierra con el término de los pasos de Viernes Santo», detalla Belda- al nuevo espíritu ilustrado de mediados del siglo XVIII -«que se inicia con el Belén y al amparo de sus mecenas y su nueva forma de ver el mundo y el hombre», añade-.La tercera y última sección, Belleza del cuerpo, deleyte del alma, no sólo mostrará a Salzillo, sino a otros artistas con mucha relación con Salzillo, desde autores de la antigüedad que le sirvieron de referencia y modelo, hasta contemporáneos. Una forma de «relacionar la obra de Salzillo con la escultura del siglo XVIII español (su color, su belleza sensual), con la elegancia y los tratados de buenas maneras (de lo que es testimonio La última cena), con la moda, con la forma de entender la fe...». Todo ello confrontado con los artistas de su tiempo para valorar la aportación de su obra al arte español de un siglo.UNA EXPOSICIÓN PARA TODOSAgilidad y modernidadPara agilizar las visitas a la exposición, que se celebrará entre el 1 de marzo y el 31 de julio de 2007, se pondrá en marcha «por primera vez, un sistema muy moderno y complejo», explica Alfonso Riera, gestor cultural, que permitirá reservar vía internet entradas para la muestra desde cualquier punto del mundo sin necesidad de hacer colas. Eso sí, las reservas sólo se podrán hacer con un máximo de 30 días de antelación y nunca para más de seis personas o 50 si reserva es un colectivo. A quien no le guste hacer planes, también podrá acudir al Museo Salzillo para solicitar su entrada en el día.Además, Cristóbal Belda impartirá cursos al personal docente para que guíe a sus grupos escolares y habrá visitas guiadas en grupos de 15 personas y audioguías para alquilar. «Esperamos un éxito total de público, calculamos que unas 500 personas por hora», dice Riera.
Fuente: La Verdad de Murcia
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